06/10/2011

El pájaro corbata

I.
Llevo
una corbata negra envuelta en papel
Parece un pájaro muerto dijiste
Yo imaginé mientras hablabas
una bandada de pájaros muertos
volando en mi equipaje de mano
sin yo advertir que tanta muerte
que tanta pluma sin viento
que tanta sangre sin trino
que tanto pichón
de zopilote rey
atraviesa los escáners y los impuestos de salida y sigue volando
hace escala en Panamá y sigue volando
dibuja un halo de muerte sobre el Amazonas
viola la vida desbordada de Brasil
parte Uruguay en dos
trozos de carne
y sigue volando
y aterriza agonizante
de nuevo
para colgarse
de mi cuello
como el trinar herrumbrado
de un tango de Enrique Santos
que tose Adriana Varela
con voz de perra
cocainómana
en las aduanas del Juansantamaría

II.
-Buenas noches, señor Proust. Sí,
es atinada su observación:
llevo un pájaro muerto colgando
sobre el pecho. Es lo que se usa
en ciertos rincones tropicales
del subconsciente. ¿Conoce
usté de estas cosas, de estos
paraísos?

III.
Abriendo el zipper de afuera
está un destino tiznado
opaco autocumplido Un clip
Un libro de Cortázar que vibra infantil
que rompe el forro
con la sola idea de pasearse altanero
de nuevo
por la acera quebrada de Palermo
junto al par de zapatos el izquierdo
majará una mierda de perro
que añora ser vaca
en un potrero
de El Rodeo

IV.
Ya en los compartimentos internos
protegida de las azafatas presurosas
del goteo de la baba de los sueños
intempestivos
del ajetreo de las turbulencias
de los motores apagándose
las bolsas de mareo
las máscaras de oxígeno
life vest under the seat
under the enaguas
of the azafatas
Protegida
va una palabra, fascinante, llenando las quebradas
quebradas y vacías
de mis ojos
una despedida fresquita como de feria del agricultor
Fresquititica

V.
Todo lo que empaqué tiene
la insoportable levedad
el disonante
tañido de las cosas muertas que nos colgamos del cuello
del cuello que se cuelga
de tantas cosas muertas
desde que no se cuelgan
tus abrazos
como medallas inmerecidas
como un lazo windsor
dando una vuelta acá, sí,
ponés un dedo, luego lo pasás
por delante, luego por dentro,
allí donde tenés el dedo, ajá,
y voila:
socás hasta la asfixia

VI.
Instrucciones para hacerle el nudo a una corbata:
Debe usted encontrarse en un hotel de Puerto Madero a 15 minutos de una gala
mover las manos con torpeza de quinceañero virgen
usar los dientes premolares
hacer un nudo que acabe enredado en su dedo corazón
Debe usted pensar en los nudos del pelo de ella
después de hacerle el amor o después de cogérsela
sudando como si Coronado
quedara en Guanacaste
Entonces usará usted guayabera, sin saco,
y dirá que es un homenaje a García Márquez
que nunca vistió de pingüino
aves torpes
que no emigraron buscando calorcito
que bailan tap en lugar
de bailar salsa con coco
salsa con vos
aves torpes como pocas

VII.
Llevo conmigo
-redundo porque también hay cosas
que llevo sin mi-
tanto psicotrópico
tanto objeto punzocortante
inflamable
que puede ser usado como un arma
contra sí mismo o contra algún otro pasajero
o la tripulación
que dejaré
en el basurero del baño de señores del Juansantamaría:
tus lágrimas
tus orgasmos, objetos
todos ellos
punzocortantes e inflamables
que pueden ser usados como un arma
contra sí mismo o contra algún otro pasajero
o la tripulación
inclusive

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada